Libro, tú no has podido empapelarme,
no me llenaste de tipografía, de impresiones celestes,
no pudiste encuadernar mis ojos,
salgo de ti a poblar las arboledas con la ronca familia de mi canto,
a trabajar metales encendidos o a comer carne asada
junto al fuego en los montes.

Fragmento “Odas al Libro” de Pablo Neruda